
El Declive de las Cuatro Paredes
Cuando la Iglesia dejó su origen de ser constituida como piedras vivas, encendidas y guiadas por el Espíritu, comenzó un proceso de estancamiento.
En su inicio, la Iglesia era una comunidad de «cartas leídas», donde se podía expresar —sin ningún tipo de ceremonia o artificio— la naturaleza misma de Cristo que habita en el creyente.
Al quedar encerrada dentro de las cuatro paredes de la estructura religiosa y la mezcla de pactos, ocurrió lo siguiente:
* Pérdida de esencia: Dejó de ser un organismo vivo para convertirse en una organización estática.
* Inactividad del Cuerpo: Se perdió la efectividad de ser el Cuerpo de Cristo que eleva la vara de santidad cada día.
* Asentamiento en la mediocridad: La estructura fomentó una tibieza espiritual que no cumple con la razón de su existencia.
El Desafío: Medirse y Regresar:
Con estas enseñanzas, el propósito es que cada creyente pueda evaluar dónde está parado.
El objetivo no es reformar el sistema, sino regresar al diseño original. Al volver a la raíz, comenzarás a experimentar:
* Verdadera Libertad: Aquella que no depende de un lugar, sino de una relación transformadora.
* Discipulado Activo: Dejar de ser un espectador para ser un discípulo que hace discípulos.
* Expansión del Reino: Llevar el evangelio hasta lo último de la tierra.
La Promesa Inquebrantable, lo que a veces parece un eslogan, es en realidad una de las promesas más gratificantes y seguras de nuestra eternidad.
Es el sello que garantiza nuestro caminar y nuestra labor en la tierra:
> «¡Yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo!» > — Cristo
Sebastian Almirón – Comunidad La Misión
Comentarios
Una respuesta a «De la Estructura al Espíritu»
Si es lamentable hoy la mal yamada iglesia a un edificio de cuatro paredes que no tiene nada que ver con la verdadera iglesia de Cristo que somos los seres humanos debemos quebrar toda ideología humana y que es Cristo
realmente El pastor la cabeza de la iglesia tienen que salir de la tradición religiosa