Iglesia: ¿Realmente representamos a Jesús?

Miles de personas se reúnen cada semana en templos, auditorios, capillas y casas afirmando ser la iglesia de Jesucristo. Sin embargo, vale la pena hacernos una pregunta incómoda: ¿cuánto de lo que Jesús predicó y enseñó ocupa realmente el centro de nuestras reuniones?

Jesús no vino al mundo para fundar una religión más. Él vino como el Hijo de Dios para anunciar el Reino de Dios. Predicó sobre la voluntad del Padre, la justicia del Reino, el arrepentimiento, la fe, el amor, el perdón, el discipulado y la obediencia a sus palabras.

Él mismo declaró que no hablaba por su propia cuenta, sino que decía exactamente lo que el Padre le había mandado decir. Sus palabras no eran opiniones religiosas o conceptos teológicos; eran la voz del cielo para la humanidad.

Sin embargo, hoy muchos conocen las historias de Abraham, Jacob, José, Moisés, Josué, David, Ruth, Job, profetas mayores, profetas menores y recitan salmos entre tantas otras practicas religiosas, pero desconocen gran parte de lo que Jesús enseñó. Se habla de doctrinas, tradiciones, denominaciones, experiencias, prosperidad, política, liderazgo, misionología y un sinfín de temas, mientras las palabras del Maestro ocupan cada vez menos espacio.

Jesús dijo: «Si me aman, guarden mis mandamientos». También dijo que quien oye sus palabras y las pone en práctica es semejante a un hombre sabio que edificó sobre la roca. Creer en Jesús no consiste solamente en aceptar quién es Él, sino también en abrazar lo que enseñó.

El apóstol Pablo escribió: «La palabra de Cristo habite en abundancia en ustedes». No dijo que abundaran las tradiciones religiosas, ni las opiniones humanas sobre diferentes corrientes teológicas, sino que abunden las palabras de Cristo.

La verdadera iglesia no es la que simplemente lleva el nombre de Jesús. La verdadera iglesia es la que escucha a Jesús, cree a Jesús, cree en sus palabras, obedece a Jesús y enseña lo que Jesús enseñó.

Si Cristo es la Cabeza, entonces el Cuerpo debe responder a su dirección. Una iglesia unida a la Cabeza no vive según los mandatos de hombres, instituciones o sistemas religiosos, sino según la voz de su Señor.

Quizás ha llegado el momento de volver a abrir los evangelios con humildad, dejar que las palabras de Jesús nos confronten y permitir que corrijan todo aquello que se ha desviado del diseño original.

La iglesia que representa a Jesús es la iglesia que vuelve a las palabras de Jesús.
La iglesia que honra a Jesús es la iglesia que obedece las palabras de Jesús.
La iglesia que manifiesta a Jesús es la iglesia que vive y enseña sus palabras.

Todo verdadero avivamiento comienza cuando la voz del Maestro vuelve a ocupar el lugar que nunca debió perder.

Si la voz del Maestro ocupa el primer lugar en cada sermón, en cada discipulado, en cada entrenamiento ministerial, podemos afirmar que esa iglesia representa a Jesús en la tierra.

¿Y que hay de ti?…

¿Representas a Jesús en esta tierra?

¿Abundan las palabras de Jesús en tu mente, en tus palabras y en tu accionar?

Jorge Lonzi


Comentarios

Una respuesta a «Iglesia: ¿Realmente representamos a Jesús?»

  1. Avatar de Sebastián Almiron
    Sebastián Almiron

    excelente descripción de quien realmente debe ocupar el centro de atencion en nuestras vidas para que tenga la certeza de que soy un genuono representante de la iglesia de Cristo y no un asistente mas de la institucion mal llamada iglesia!!!!

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